Paro, temporalidad y justicia intergeneracional. Luis Sanzo

INTRODUCCIÓN

La dualidad en el mercado de trabajo tiende a presentarse en España como la polarización del empleo en dos tipos de trabajadores o trabajadoras, fijos y temporales. Se trata, en realidad, de una de las dimensiones de una problemática más amplia que incluye otras formas precarias de relación laboral con la empresa (trabajo no deseado a tiempo parcial, ausencia de contrato, etc.) y, por supuesto, el desempleo.

En la medida en que se trata de un conjunto de problemas que afectan de forma especial a la población joven, se asocia con frecuencia esta dualidad laboral con un conflicto intergeneracional, entre una población joven muy castigada por la precariedad y unas generaciones de mayor edad que se habrían apropiado del sistema productivo. Mi intención en este documento es mostrar que el problema del paro y de la temporalidad no encaja de forma adecuada con esta descripción.

El análisis se centra en el impacto conjunto del desempleo y la temporalidad en la población total de una serie de grupos de edad, comparando la situación existente en el segundo trimestre de 1987, 1997, 2007 y 2017. Esta referencia temporal permite analizar la situación en distintos periodos, representativos de la dinámica del empleo en España, además de facilitar la evolución del paro y la temporalidad por grupos de edad. Los principales resultados se presentan a continuación.

PRINCIPALES RESULTADOS

En primer lugar, se confirma que el impacto directo del desempleo y de la temporalidad resulta muy elevado en la población más joven, menor de 25 años. Sin embargo, este impacto refleja un modelo de acceso retardado de la población más joven al empleo indefinido que se mantiene bastante estable durante todo el periodo democrático. De esta forma, todas las generaciones jóvenes, sin excepción, muestran altas tasas comparadas de paro y temporalidad en los últimos treinta años.

Otros dos aspectos son los que verdaderamente la atención en el caso de la población de 16 a 24 años. El primero es que, en este grupo de población, la proporción de personas afectadas en 2017 es la más baja para este grupo de población joven: 30,0% frente a 31,5% en 1987 y cifras cercanas al 34,5% en 1997 y 2007.

Gráfico 1

Gráfico1.jpg

El segundo elemento relevante es que es también en 2017 cuando la población más joven aporta menos al conjunto de personas afectadas en España por el paro y la temporalidad: apenas un 14,8% del total por 22,5% en 2007, 28,8% en 1997 y 43,3% en 1987.

Gráfico 2

Gráfico2

En 2017, el paro y la temporalidad afectan mucho más claramente a las personas de 25 a 39 años. Mientras el impacto conjunto de estas problemáticas se sitúa en el 30% de la población de 16 a 24 años, llega al 48,3% en el grupo de 25 a 29 años y sigue resultando superior, con un 32,5%, entre las personas de 30 a 39 años.

Entre las personas de 25 a 39 años, se detecta además en 2017 el máximo impacto del paro y de la temporalidad respecto a lo observado en periodos anteriores. Sin embargo, las diferencias no resultan excesivas, en especial cuando se comparan con 1997, al final de la crisis de la primera mitad de los 90: 48,3% frente a 46,2% en las personas de 25 a 29 años; 32,5% frente a 29,9% en las de 30 a 39 años.

Gráfico 3

Gráfico3

Como consecuencia de la reducción del volumen poblacional de las generaciones más jóvenes, sin embargo, el peso de las personas de 25 a 39 años en el conjunto de la población afectada por el paro y la temporalidad no resulta superior al que representaba este colectivo en periodos anteriores. El 40,9% de 2017 sólo es superior al 36,3% de 1987 y queda claramente por debajo de las cifras cercanas al 49% de 1997 y 2007. Esta realidad afecta sobre todo a las personas de 25 a 29 años; las diferencias son algo menos llamativas en las personas de 30 a 39 años (con un 26,1% del conjunto de la población en paro o con problemas de temporalidad en 2017 por 26,7% en 1997 y 29,3% en 2007).

Gráfico 4

Gráfico4

En cualquier caso, el más llamativo incremento de la proporción de personas afectadas por el el paro y la temporalidad tras la crisis de 2007 no caracteriza a la población joven en España sino a la mayor de 40 años. Aunque el impacto de estas problemáticas es inferior al de los grupos más jóvenes, destaca por ser el más elevado de los cuatro años considerados. De esta forma, las cifras porcentuales son superiores en más de 7 puntos en 2017 respecto a los máximos observados con anterioridad entre las personas de 40 a 59 años: 26,1% en las personas de 40 a 49 años frente a máximos del 19,1% en 1997 y 2007; 19,9% frente a 12,3% en 1997 y 11,6% en 2007 en las personas de 50 a 59 años. La misma tendencia se observa en las personas mayores de 60 años, con un 5,1% de personas afectadas frente a un máximo previo del 2,9% en 2007.

Gráfico 5

Gráfico5

Esta dinámica de claro empeoramiento de la situación de la población mayor de 40 años tiene un muy fuerte impacto en la distribución de la población afectada por el paro y la temporalidad en 2017. Con anterioridad, el peso de este grupo había subido, en el colectivo total de personas afectadas, del 20,3% de 1987 al 28,4% de 2007, pero en 2017 esa proporción aumenta bruscamente hasta el 44,2%. Este porcentaje no sólo es tres veces superior al 14,8% que representa la población menor de 25 años, sino que supera también el 40,9% que corresponde a las personas de 25 a 39 años. Las personas de 40 o más años suponen, por tanto, el grupo de edad que concentra en 2017 más situaciones de paro y temporalidad. Una realidad que no se había dado con anterioridad en ninguno de los años analizados.

Gráfico 6

Gráfico6

Los datos señalados nos introducen una realidad muy concreta: el impacto diferencial del paro y la temporalidad entre las personas que, en 2017, tienen entre 40 y 59 años. En una perspectiva a largo plazo, este grupo generacional, menor de 30 años en 1987, es el que más ha sufrido estos problemas en España.

Tres hechos avalan esta afirmación. Como ya se ha observado, en 2017, este colectivo integra a los grupos de edad que muestran mayor aumento en el impacto relativo del paro y la temporalidad (en comparación con lo observado en los mismos grupos de edad en periodos anteriores).

En la misma línea, su peso en el conjunto de la población afectada es más de 15 puntos superior en 2017 a la proporción máxima que el grupo de los mayores de 40 años había llegado a representar hasta 2007.

Pero, y esto es lo verdaderamente decisivo, en los cuatro años considerados, la generación hoy entre 40 y 59 años, menor de 30 años en 1987, ha constituido siempre el grupo dominante entre las personas afectadas por el paro y la temporalidad.

A pesar de que una parte no había llegado aún al mercado de trabajo, este grupo constituía un 62,6% del colectivo afectado en 1987, una proporción que aumenta al 70,1% en 1997. Aunque se beneficia del proceso de caída del impacto de estas problemáticas al llegar a edades superiores, la generación considerada sigue constituyendo el grupo dominante en 2007 y 2017 s. En 2007, el grupo recogía un 47,5% del conjunto de situaciones de paro y temporalidad por 42,3% de los menores de 30 años. La diferencia es aún más nítida en 2017: 41 frente a 29,6%. Por mucho que en estas diferencias influyan factores demográficos, esta posición comparativamente desfavorecida de la generación menor de 30 años en 2987 es un hecho social decisivo para entender la historia social reciente de España.

Gráfico 7

Gráfico7

Como revela el gráfico 8, conviene resaltar no obstante que los grupos jóvenes más afectados en 2017, los de 25 a 39 años, tienen pautas de relación con el paro y la temporalidad que resultan cercanas a las de las generaciones que más han sufrido hasta ahora estas problemáticas sociales. Esto pone de manifiesto el riesgo al que se enfrentan los colectivos en edad activa que tenían menos de 30 años en 2007, un grupo que incluye a una parte relevante de población de origen extranjera.

Gráfico 8

Gráfico8

CONCLUSIONES

Los datos presentados conducen a dos conclusiones relevantes. En primer lugar, es indiscutible que la recesión posterior a la crisis financiera de 2008 ha tenido un impacto decisivo en la población joven española. Sin embargo, más que en los colectivos actualmente menores de 25 años, es en las generaciones que hoy tienen entre 25 y 39 años donde se observa la mayor precariedad laboral.

La segunda conclusión se aleja, de forma aún más nítida, del discurso que resulta habitual en España: el problema del paro y de la temporalidad no es una muestra de discriminación específica de los grupos más jóvenes, característica del actual momento histórico. Sin negar la relevancia de un modelo de organización del trabajo que perjudica de forma estructural a la juventud, en una perspectiva a largo plazo, los grupos que más han sufrido los efectos del paro y la temporalidad pertenecen a las generaciones, menores de 30 años en 1987, que más sufrieron las consecuencias de las crisis de los años 80 y 90. Conviene por ello matizar el discurso que, en la actualidad, parece impulsar una cierta revancha generacional, enfrentando a las generaciones jóvenes contra las personas de mayor edad, con menores tasas de paro y temporalidad.

Resulta igualmente importante destacar que detrás de los problemas generacionales observados están dos elementos de ensanchamiento demográfico de la base demográfica de los grupos en edad activa: el baby boom de los 50 a 70 y la inmigración masiva de finales de los 90 y primera década del siglo. Esos dos fenómenos condicionan los resultados sociales de una economía, la española, con fuertes dificultades para mantener una base de empleos adecuada para prevenir una temporalidad y un desempleo excesivos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Hungry Grass

Inequality and its discontents

Mark Carrigan

Digital Sociologist and Social Media Consultant

Educació Transformadora

Educació Social, Cultura, Gestió Comunitària, Circ Social, Animació Sociocultural i altres enginys.

rightsinreality

Thoughts on the crossroads of law, politics and society - for when 140 characters just won't do. This blog contains general information and commentary on legal matters. It is not intended to provide legal advice. This blog discusses the law in England, unless otherwise stated.

El blog de Javier López Blog de CCOO de Madrid

El blog de Javier López Blog de CCOO de Madrid

The WordPress.com Blog

The latest news on WordPress.com and the WordPress community.

A %d blogueros les gusta esto: